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GUIA TACTICA PARA LA SOLICITUD Y OPERACIÓN DEL GRUPO ESPECIALIZADO DE BUSQUEDA Y RESCATE 12 de junio de 2001
Reproducido con la autorización del autor FUNDACION PARA LA GESTION DEL RIESGO, FGR - NIT: 830.084.917 CALLE 142 # 16-27. Int. 202. Bogotá D.C., COLOMBIA Telefax: (57-1) 2164757 – www.gestiondelriesgo.org - info@gestiondelriesgo.org Para informacion sobre sus cursillos dirigete a su web. . [Sobre el Autor]
RESCATE K-SAR PERROS DE BUSQUEDA Y SEÑALAMIENTO DE PERSONAS PERDIDAS O SEPULTADAS EN EMERGENCIAS URBANAS Y DE MONTAÑA DE ALTA COMPLEJIDAD
Dirigida a:
Oficinas de Desastres, Comités de Emergencia, Cuerpos de Bomberos, Grupos de Socorrismo, Coordinadores Operativos y demás responsables en actividades de atención de emergencias y desastres..
Objetivo de la Guía
Aportar los conocimientos para la intervención operativa o docente de RESCATE K-SAR: su campo y forma de acción, alcances y limitaciones, formas de contacto, requerimientos logísticos y demás. Con la lectura de este documento se espera que el usuario cuente con los criterios suficientes para decidir en qué situaciones son útiles los perros, cómo solicitarlos, cómo optimizar su tarea y cómo se desarrolla la coordinación operativa interinstitucional hacia una mayor probabilidad de supervivencia y recuperación futura de los pacientes involucrados, y la reducción de costos, tiempos y riesgos en las operaciones de búsqueda y rescate.
Presentación
En Colombia se concentran riesgos de origen natural, antrópico y socio-natural que afectan la seguridad de sus habitantes, como la actividad sísmica y volcánica alta e intermedia, asentamientos humanos en zonas montañosas o geológicamente inestables, deficiencias estructurales en construcciones de uso habitacional, escolar, comercial e industrial, explotaciones mineras antitécnicas y otros, configurándose una alta probabilidad de colapsamiento de estructuras. Al mismo tiempo, un eslabón precario de nuestra cadena de socorros era la detección y ubicación rápida y precisa de pacientes sepultados o atrapados por derrumbes, deslizamientos, avalanchas, terremotos, explosiones o justamente, los citados colapsamientos. Sencillamente, no se disponía de otros medios que la remoción indiscriminada de escombros con sistemas manuales y maquinaria pesada, o la utilización de unos limitados equipos electrónicos, con la consiguiente pérdida de tiempo esencial para la recuperación con vida de las víctimas, y la eficiencia operativa. Un ejemplo extranjero de la inconveniencia de esta situación lo dio el terremoto de Leninkaya (Armenia, antigua URSS), en 1989, en el que los equipos internacionales de rescate salvaron la vida de más de 40 pacientes no evidentes con sus perros de búsqueda. Estos mismos consideraron que habrían podido rescatar 20 personas más por cada 1.000 sepultadas (25.000), para un total de 500 vidas adicionales, de contar con perros, equipos de penetración y dotaciones médicas suficientes en las primeras horas después del impacto. De igual modo, aumentan en nuestro medio las emergencias de carácter rural, de personas perdidas en amplias áreas abiertas, o sepultadas por deslizamientos o derrumbes, usualmente con algún agravante de salud o indefensión frente al ambiente, lo que hace urgente su hallazgo y estabilización. Aunque se cuenta con personal experimentado y ciertos equipos a veces disponibles y útiles (por ejemplo, helicópteros y detectores infrarrojos), también es patente la necesidad de metodologías complementarias que agilicen la labor, más aún en medio de nuestra extensa y difícil geografía, siendo precisamente ésta otra de las aplicaciones del GRUPO RESCATE K-SAR. El caso colombiano era aún más preocupante si se tiene en cuenta que en la eventualidad de necesitar los equipos cinófilos (hombre y perro especializados para búsqueda), las posibilidades más cercanas estaban entre las 36 y las 48 horas de distancia (Norteamérica y Europa), sujetas a fuertes limitaciones administrativas, económicas, logísticas, operativas, sanitarias, culturales e idiomáticas, lo que, como en las tristes experiencias de Armero y Armenia, hace excesivamente tardía, costosa y de relativa utilidad su intervención (de hecho no encontraron una sola persona viva). Ante la inexistencia de un grupo suramericano preparado y con capacidad operativa vigente al respecto, nació en 1989 el Programa de Búsqueda Especializada de Personas con la ayuda de perros adiestrados (K-SAR), en el Grupo de Apoyo y Rescate Universidad Nacional de Colombia, GARUN, un ente interdisciplinario con objetivos de trabajo en la capacitación, investigación y extensión operativa en prevención y atención de desastres. Desde 1998 adquirimos independencia, tomando el nombre de RESCATE K-SAR, que a partir del 2000 desarrolló sus alcances hacia otros aspectos de la prevención, atención y rehabilitación de situaciones emergencia y desastre, generando la FUNDACION PARA LA GESTION DEL RIESGO, FGR, de la cual RESCATE K-SAR forma parte como herramienta de respuesta operativa.
¿Qué es K-SAR?
RESCATE K-SAR (según convenciones internacionales Canine Search and Rescue), nació de la cooperación de expertos en Etología, Psicología Experimental y del Aprendizaje, Medicina Veterinaria, Adiestramiento Canino, Socorrismo, Montañismo y otras profesiones. Participaron la Acción de Urgencia Internacional (AUI), entidad pionera al respecto en Francia, la Asociación Alemana y la Brigada Austríaca de Perros de Rescate. Significó la adquisición de animales y material de trabajo por cuenta de nuestros voluntarios, el entrenamiento de nuestros especialistas en Colombia, Francia, Alemania, los Estados Unidos, Ecuador y Argentina gracias a la obtención de becas, la recepción de instructores extranjeros, la autogestión de recursos, y la recuperación de la valiosa experiencia lograda hasta 1986 por el Grupo K-Cali de la Defensa Civil Colombiana, formado por la Asociación Pastor Alemán de esta ciudad y el Cuerpo Suizo de Socorro, pero diluido pocos años después sin haber intervenido en emergencias reales. Representamos a Latinoamérica en la redacción de la Guía Internacional de Evaluación y los estatutos de la Organización Internacional de Perros de Rescate, después de participar como único grupo colombiano entre 64 organizaciones de 20 países en el IV Simposio Internacional de la especialidad en 1991 en Alemania. Intercambiamos información con expertos locales y extranjeros en perros y otros campos; realizamos investigaciones científicas, traducimos documentos al español, mantenemos una biblioteca actualizada, diseñamos protocolos y metodologías de intervención y colaboramos en la capacitación de otras entidades: Realizamos el montaje técnico del Programa K-SAR de la Cruz Roja Seccional Caldas, en 1991, y cooperamos en esfuerzos similares en las ciudades de Medellín y Cali con la misma entidad. En las emergencias colombianas hasta la fecha en las que coincidimos equipos de varias ciudades (Terremotos de Pereira, 1995, y Armenia, 1999), coordinamos la intervención general de la especialidad. Actualmente asesoramos iniciativas similares en Costa Rica (Cruz Roja), Venezuela, Argentina y Chile. El sustento técnico del Programa fue desarrollado como tesis de grado en Psicología, en cuyo VI Congreso Colombiano (1993), fue expuesto como el primer trabajo de categoría científica en modificación artificial del comportamiento animal hecho en Colombia, y en cursos, congresos y demás instancias del Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, SNPAD, así como recibimos invitaciones para eventos internacionales (Cuba-1998/2000, Costa Rica-1999/2000, Europa-2000, Venezuela-2000-2001, Argentina-2000-2001). Produjimos el Manual de Selección, Adiestramiento y Operación K-SAR más completo de Latinoamérica, y realizamos 2 Congresos Nacionales de Normalización en 1996 y 1998.
Eficiencia Operativa
Actualmente somos la agrupación K-SAR con mayor capacidad operativa real e inmediata en Suramérica. Esto significa que realmente disponemos de equipos operativos con capacidad comprobada, en contraste con tantas personas y entidades que pregonan teóricamente su dominio de la especialidad pero no quieren o no pueden exponer sus resultados en demostraciones prácticas, especialmente frente a los nuestros. En Colombia a la fecha solo hay otros 2 grupos K-SAR con equivalente capacidad, de la Cruz Roja de Caldas y Valle del Cauca. Somos la primera agrupación de su tipo con resultados exitosos documentados: 17 intervenciones nacionales, 2 internacionales (Ecuador y Venezuela) y más de 50 hallazgos positivos hasta hoy. En términos estadísticos, hemos arrojado alrededor de un 90 % de eficacia: En ese margen, cuando ha habido pacientes los hemos señalado, y no hemos dado falsos señalamientos cuando no hay personas en el área. Estos resultados han sido comprobados por autoridades reconocidas externas al grupo, y su validación estadística se ha realizado de acuerdo a los protocolos convencionales del método científico.
Tabla
1: Comparación de eficiencia entre las metodologías convencionales y
K-SAR ¿Por qué usar perros en las emergencias?
Por su demostrada inteligencia, capacidad de aprendizaje, docilidad, habilidad y resistencia física. Poseen un olfato muchos cientos de veces más sensible que el humano, una visión nocturna y un oído también más desarrollados. Incluso se mencionan otras capacidades sensoriales. Existen muchas pruebas de su eficiencia desde el siglo XVII, pasando por Barry en el siglo XIX (42 hallazgos), muchos ejemplares anónimos en servicio en las I y II Guerras Mundiales, y más cerca en el tiempo, promedios de 7 señalamientos rurales por año en Inglaterra, 15 en Estados Unidos, y cientos de perros activos en muchos países. En emergencias urbanas, entre docenas de hallazgos resalta el hecho por Ouli, de la AUI, que localizó a una mujer viva tras 9 días de estar sepultada por el terremoto de la ciudad de México en 1991. Más aún, animales sin entrenamiento previo han dado gratas sorpresas: en el terremoto de El Cairo, en 1992, un pequeño perro permaneció por más de 72 horas escarbando y mostrando inquietud en un punto concreto sobre los escombros de una edificación colapsada. Al prestársele atención, se encontró bajo los mismos a su dueño atrapado vivo. Algo parecido sucedió en el terremoto de Kobe, Japón, en 1995. En Colombia, en 1993 varios animales, también por iniciativa propia, rescataron a un niño y un adulto en el río Bogotá, y en 1999 los grupos de socorro reportaron varias situaciones similares en las inundaciones de Venezuela.
Formas de Señalamiento:
En una operación K-SAR, nuestros equipos pueden producir 3 resultados diferentes, de acuerdo a las características de los hallazgos. Estos son:
Señalamientos directos Cuando los equipos indican exactamente en donde deben ser penetrados los escombros en eventos urbanos, o llegan hasta el paciente en eventos rurales. Señalamientos indirectos Cuando los equipos no llegan hasta el paciente, pero indican acertadamente en qué dirección o área debe orientarse la búsqueda. Descarte de la zona Cuando los equipos indican que no hay pacientes en la zona de búsqueda, lo que libera recursos para ser usados en otros sectores. En todo caso, es un acierto si el señalamiento corresponde a lo hallado, y un error si no lo es.
Objetivos del Grupo Rescate K-sar
Situaciones en las que se requiere el programa especializado de busqueda y rescate con perros k-sar::
Medio Urbano: Terremotos, deslizamientos, derrumbes, avalanchas, explosiones y similares con cubrimiento o colapsamiento de estructuras, en los que se sospeche o se tenga la certeza de víctimas humanas sepultadas, no visibles o audibles por medios convencionales. Los equipos K-SAR pueden señalar la presencia de pacientes bajo los escombros con una certeza aproximada del 70 %. En este mismo porcentaje dan una precisión sobre el lugar preciso a excavar, agilizando el tiempo de labor y reduciendo el riesgo y el desgaste de los equipos de penetración (Deslizamiento Av. 72, Bogotá, 1994; Terremoto de Pereira, 1995; Explosión de gas Cl. 127, Bogotá, 1995; Derrumbe de Fredonia (Antioquia), 1995; Derrumbe de explotación de esmeraldas, Coscuez (Boyacá), 1997; Terremoto de Armenia, 1999). De acuerdo a la experiencia en este tipo de trabajo, los métodos manuales, electrónicos o con maquinaria pesada dan una probabilidad de recuperación con vida de los pacientes, o de los cuerpos íntegros de las víctimas (aspecto de respetable importancia para sus allegados), del 10 %. Además, los perros también descartan la presencia de pacientes bajo los escombros, simplificando su remoción y evitando peligrosas maniobras de exploración de espacios confinados para los Socorristas (Terremoto de Toribío, Cauca, 1994; Explosión de gas Cl. 127, Explosión de polvoreras Villa Gladys, Bogotá, 1995; deslizamiento de Puente Quetame, 1999).
Tabla 2: Porcentaje de eficacia en eventos urbanos atendidos hasta la fecha.
Por su parte nuestro personal, profesionales o estudiantes universitarios en diferentes disciplinas, la mayoría con capacitación internacional en prevención y atención de desastres, domina los Primeros Auxilios, la Psicología y la Administración de Emergencias, técnicas de rescate en espacios abiertos o colapsados y confinados, el uso de alta tecnología en rescate, seguridad operativa, coordinación interinstitucional e intervención y organización comunitaria.
Medio Rural: Personas perdidas en montaña, o sepultadas por deslizamientos o derrumbes. Pruebas experimentales y rescates reales en Colombia y otros países han demostrado que mientras una hectárea de terreno boscoso e irregular demanda alrededor de 30 horas/hombre de búsqueda convencional, un equipo K-SAR (un hombre y un perro), lo cubren en una hora. Ahora bien, la ubicación manual de cadáveres sepultados puede exigir más de 500/días/hombre/hectárea. Así mismo, junto con técnicas de rastreo y procedimientos de planeación y ejecución sistematizada de búsquedas, también de dominio de nuestros Especialistas, es posible priorizar zonas (Nevado del Tolima, 1993), o descartarlas racionalmente (Santuario de Flora y Fauna de Iguaque, Boyacá, 1993; Parque Nacional Natural de Los Nevados, Tolima, Caldas, Risaralda y Quindío, 1994; Sierra Nevada del Cocuy, Boyacá-Arauca,1996; Cerro El Cable, Bogotá, 1998, Pico Humboldt, Serranía de Mérida, Venezuela, 5.000 m.s.n.m., 2000). Todos los ejemplos urbanos y rurales citados corresponden a búsquedas reales con la participación exitosa de nuestros equipos.
Tabla 3: Porcentaje de eficacia en eventos rurales atendidos hasta la fecha.
En este sentido, nuestros entrenamientos y rescates van desde el nivel del mar hasta más arriba de los 5.000 m.s.n.m., constituyendo a RESCATE K-SAR en uno de los grupos de búsqueda y rescate con perros más experimentado en grandes alturas. De hecho, varios somos Escaladores y Montañistas con conocimiento de la mayoría de los parques de alta montaña y ascensos a cumbre en buena parte de los picos nevados del país, y capacitación y experiencia de alto nivel en Colombia, los Alpes franceses y alemanes y Suramérica. Por ejemplo, en Ecuador recibimos entrenamiento de rescate en alta montaña (hielo y nieve), por parte de la ASOCIACION ECUATORIANA DE GUIAS DE MONTAÑA, ASEGUIM, hicimos cumbre en el Cotopaxi (5.975 m.s.n.m.), y colaboramos en una compleja operación de socorro en el Chimborazo (6.300 m.s.n.m.). En el Perú, uno de nuestros Instructores ganó medalla de oro para Colombia en escalada en roca en los Juegos Bolivarianos de 1997.
Tiempo de Llamado:
En todas las situaciones la probabilidad de éxito es mayor si el llamado es inmediato, tanto por la situación clínica de los pacientes como por la dinámica del olor. Es necesario recordar los conceptos de día y hora dorados para la supervivencia y la futura recuperación de los pacientes.
Desafortunadamente, la tendencia errada es la de solicitar los perros cuando se han agotado otras alternativas, horas o hasta días después del impacto o el reporte de una persona extraviada. Así se complica la situación, se reducen drásticamente las probabilidades de supervivencia de las víctimas, y se desgastan personal y recursos escasos.
Horario Óptimo de intervención: Los equipos K-SAR operan en casi cualquier hora y circunstancia, pero su mejor desempeño urbano se da al atardecer, en la noche y al amanecer. En área rural, especialmente en las primeras horas de la mañana. En todo caso, el llamado debe contener la descripción y ubicación exacta de la situación, hora de ocurrencia, autoridades de contacto y demás datos pertinentes, así como número telefónico u otra vía compatible a la cual devolver la comunicación.
Medios Logisticos:
Para desplazamientos en Bogotá y sus inmediaciones utilizamos nuestros propios vehículos terrestres. Además, contamos con el valioso apoyo permanente de la Patrulla Aérea Colombiana, lo cual nos permite llegar por vía aérea a cualquier punto del país donde pueda aterrizar una avioneta. Si se requiere un helicóptero, solicitamos ayuda al SNPAD. Nuestros equipos están entrenados para el transporte en todo tipo de vehículos. Ya en la zona de emergencia, están familiarizados con técnicas de acceso con el uso de helicópteros, grúas, cuerdas, escaleras y otros. También movilizamos los elementos y los insumos logísticos para una permanencia autónoma en el área de hasta 3 días. Tenemos voluntarios con capacidad para comunicarse en inglés y alemán; los perros están convenientemente socializados y adiestrados en obediencia, cuentan con todas las vacunas reglamentarias, están identificados con carnets y códigos nacionales SAR, y tatuados de acuerdo al método IDENTI-CANES. Eventualmente, aceptamos el cubrimiento de los costos logísticos de la operación por parte de quien la solicita.
Coordinacion Operativa:
Normalmente movilizamos 3 equipos K-SAR acompañados de un auxiliar de campo y hasta 3 responsables de apoyo logístico y coordinación en la base. Uno de éstos participa en el Puesto de Mando Unificado, PMU. Es decir, hacemos parte de los planes de emergencia y contingencia, pero las decisiones específicas de la Especialidad son privativas de los Especialistas. Dentro del personal podemos incluir profesionales de la salud humana y animal. De ser necesario, desplazamos voluntarios y animales adicionales, o expertos en otros campos de la prevención y atención de desastres, y procuramos que el entrenamiento de nuestra gente le permita versatilidad en su labor. En las emergencias urbanas se cubre cada escenario con un primer equipo K-SAR y se confirma con un segundo, mientras un tercero se mantiene como reserva. En las rurales, usamos simultáneamente tantos equipos como la situación lo exija y nuestra disponibilidad lo permita.
Observaciones
En su carácter de ayuda voluntaria y humanitaria, RESCATE K-SAR no exige pago por sus intervenciones operativas.
FUNDACION PARA LA GESTION DEL RIESGO, FGR - NIT: 830.084.917-1 CALLE 142 # 16-27, Int. 202 - Bogotá D.C., COLOMBIA Telefax: (57-1) 2164757 - E-mail: f-g-r@egroups.com.mxm Esta Guía Táctica está dedicada a la memoria de Hugo Duarte, DMV, y Claudia Orjuela, DMV.
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