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Manual
del Figurante
F.
Javier Gómez Ramos y Jose Javier Becerra
Autores:
(c) Julio 2001, Francisco Javier Gómez
Ramos y José Javier Becerra <"jjavierbecerra@starmedia.com>
¿Quién
puede serlo?
Básicamente
cualquier persona que pueda seguir las recomendaciones que se le hagan, de
modo que no entorpezca el ejercicio. Debe hacérsele entender a quien hace
este trabajo que puede permanecer sepultado durante largos minutos, en
condiciones desfavorables de calor, incomodidad, frío, mal olor, humedad,
etc., sin que su integridad se vea amenazada.
El
primer figurante será siempre la persona más cercana emocionalmente al
perro, cambiando poco a poco por los demás miembros del grupo a quienes
ya conozca, hasta alcanzar el punto en el que busque a desconocidos. Es
por esta razón que se recomienda ir a los entrenamientos sin la
compañía de personas muy allegadas al animal, ya que si se sienten muy
atemorizados o confundidos para buscar a su guía, pueden optar por
quedarse con los acompañantes.
Desde
el comienzo del entrenamiento se ha de nombrar a un coordinador que vele
por la seguridad de todos los involucrados para evitar accidentes. Un
antiguo es el más indicado; si no hay uno presente se le delegará esta
función cuando lo esté, pero nunca se debe sepultar al figurante sin una
vigilancia periódica de su estado.
La
despedida.
Cuando
nuestro perro está empezando conviene realizar una despedida, en la que
mantendremos la atención de éste fijada en nosotros, mediante un gran
alboroto corporal y gritos. Se debe ser tan "payaso" como sea
posible para lograr el máximo interés.
Quien
ayude a esconder al figurante debe retirarse del lugar, preferiblemente
situándose al comienzo del terreno de búsqueda para que el perro lo
descarte de entrada. De lo contrario estará gastando las energías
tratando de encontrar a quien no corresponde.
Recomendaciones
generales.
-
Debemos
cuidar que la salida no se produzca entre los demás perros o
demasiado cerca de ellos, porque el nuestro puede distraerse (temor,
ganas de jugar, etc.).
-
Antes
de salir el figurante debe recibir instrucciones especiales del guía
o del coordinador del ejercicio. Cada animal está en un nivel
distinto y la respuesta de la persona encontrada no debe ser siempre
la misma.
-
En
ningún momento del ejercicio se puede usar el nombre propio del
animal.
-
La
clase de caminata (paso largo, paso corto, trote, recto o en zig zag,
etc.) también se acordará antes de la salida, así como el lugar del
escondite.
La
llegada.
Cuando
el perro encuentre al figurante, éste seguirá las instrucciones que se
le dieron antes de salir o las que se le dicten en ese momento, pues
improvisar puede conducir a un mal ejercicio. Entre los errores más
frecuentes están: empezar los gemidos tan pronto son encontrados sin
esperar la reacción del perro, raspar, salir del escondite sin consultar
o felicitar al perro sin que haya ladrado o habiendo ladrado muy poco.
En
ese momento se le puede pedir al figurante que guarde silencio, que llore
suavemente, que motive al perro a ladrar, que golpee objetos para llamar
la atención etc.
La
felicitación.
Esta
sólo se producirá cuando el coordinador del ejercicio lo estime. Lo
ideal es que el guía espere a que el señalamiento sea lo suficientemente
claro, para acercarse y empezar a desenterrar. El perro debe notar cuando
el figurante recibe de manos del guía el Budán o juguete de rescate; el
objetivo es crear una asociación indirecta, en la que sin el guía en el
lugar del hallazgo no hay felicitación, obligando al perro a permanecer
en el sitio o regresar con el guía para recibir su premio.
Cuando
llegue el momento del premio el figurante debe tener una actitud dinámica
y alegre. Al fin y al cabo este es el instante más especial para el perro
y si el premio es muy débil, la motivación caerá seguramente. Tampoco
se puede llegar a la exageración y asustarlo con una felicitación muy
explosiva o brusca, por lo que las instrucciones antes de la salida
también deben considerar este punto.
A
la mayoría de nuestros perros les gusta que el figurante les pelee el
Budán y debemos cuidar que ese premio se les dé exactamente en el lugar
del hallazgo para reforzar el condicionamiento de
encontrar-señalar-recibir felicitación.
La
salida del lugar.
Es
un aspecto importante en especial cuando estamos trabajando rastreo.
Debemos tratar de hacer un rodeo para salir por una ruta distinta a la que
usamos al entrar, para evitar la contaminación.
ANEXO
-
El
tipo de figurante: En las etapas avanzadas del trabajo de búsqueda
debemos en lo posible, incluir diferentes tipos de personas; adultos
mayores, niños, etc. Ya que en el trabajo real no sabemos quien se
encuentra en los escombros y aunque nos parezca difícil de creer el
perro puede tener una reacción de sorpresa y suspender la búsqueda
ante una nueva forma de olor humano (el olor a cadáver puede influir
negativamente, pero por ahora no podemos entrenar con muertos).
-
Para
cualquier ejercicio de búsqueda se requieren al menos tres personas,
ya que el figurante debe ser sepultado por alguien diferente a su
guía; por esto les recomiendo no realizar este ejercicio por su
cuenta cuando las condiciones de trabajo no sean óptimas y
principalmente cuando las personas que les colaboran no tengan la
experiencia adecuada.
-
Posición
de los ayudantes: Al terminar el trabajo los ayudantes no deben
permanecer en posturas atípicas ya que éstas son las que el perro
debe señalar en el trabajo de área, (sentados, acostados,
inclinados, etc.) Teniendo en cuenta que nuestros perros van a
trabajar en las dos especialidades, área y estructura es prudente no
confundirlos especialmente a los más jóvenes. Un perro con
experiencia diferencia muy bien estas dos situaciones.
-
Tipo
de caminata: Si el trabajo a realizar es de rastro exclusivamente, el
figurante debe tratar de cubrir la mayor parte del terreno con sus
pisadas, es decir, talón y punta de la bota deben ir consecutivos,
esto en el caso de perros que se inician en el trabajo, con
posterioridad el andar debe hacerse con normalidad. En el caso de
estructuras colapsadas en lo posible no debe existir rastro del
figurante sobre ellas, esto es muy difícil de lograr pero podemos
tenerlo presente.
-
Llegada
- señalamiento: Los jueces europeos y estadinenses no permiten que el
guía se acerque al perro, en ocasiones hasta cuando éste lleve al
menos un minuto ladrando. En el trabajo real necesitamos que el
señalamiento sea lo más claro posible. Por estas razones debemos
fortalecer estos elementos del adiestramiento.
-
Felicitación:
La entrega del budán por parte del guía al figurante debe ser
observada claramente por el perro, ya que es el elemento que nos
permite establecer una relación entre el señalamiento la
felicitación y el guía; con posterioridad éste será quien felicite
al pero aún sin que el perro deba visualizar al figurante que se
encuentra bajo las estructuras. En las evaluaciones jueces como los
alemanes y los norteamericanos no permiten el ingreso del guía a las
estructuras colapsadas por lo cual el perro debe señalar y a una
orden de su guía reiniciar la búsqueda, en este caso, la
felicitación la realiza el guía al terminar el ejercicio y se
desarrollan ejercicios cortos de búsqueda para reforzar la actitud
del perro en el trabajo.
-
Elementos
anexos: En el trabajo real encontramos múltiples olores, que
corresponden a su vez a elementos de diferente naturaleza; es por
esto, que en las evaluaciones se incluyen elementos como concentrado
para perros, salchichas, animales, aceites, combustibles líquidos,
etc. Los cubanos lo hacen introduciendo pequeños frasquitos con las
diferentes sustancias, algunos grupos incluso, dejan los animales
vivos, dentro de pequeñas jaulas, en los escombros. Creo conveniente
que incorporemos poco a poco, algunos de estos elementos a nuestros
entrenamientos.
Francisco
Javier Gómez Ramos
José
Javier Becerra
Julio
de 2001.

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